Blog de Onda Naranja Cope

Gandia

De rotondas y reformas

Escrito por ondanaranjacope 09-02-2018 en Editorial. Comentarios (0)


He de reconocer que en ocasiones no puedo evitar pensar si nuestros políticos no tienen nada mejor que hacer que pensar en obras, reformas y proyectos que no nos llevan a ningún lado y que sinceramente no creo que sea la prioridad ni la preocupación de los ciudadanos.
Hace años que soy una firme defensora de las políticas de las pequeñas cosas. Ya sé que a los políticos les cuesta aceptar esta idea, sobre todo porque tienen solo cuatro años para demostrar a los ciudadanos lo que son capaces de hacer por ellos y por su ciudad y aunque parece mucho tiempo, lo cierto es que con la forma en la que trabaja la administración, es apenas un suspiro y por eso los políticos, al menos la mayoría, se decantan más por encarar grandes proyectos que dejen una huella en la ciudadanía, y olvidan que en la mayoría de las ocasiones los ciudadanos no quieren grandes obras, ni grandes auditorios, o palacios de congresos o reformas integrales, etc. Lo que de verdad queremos y nos preocupa es la política de las pequeñas cosas, que nuestra calle esté limpia, bien iluminada, que la basura no se acumules en los contenedores, que el mobiliario urbano esté aceptable, que las zonas verdes sean verdes y en definitiva, que la ciudad sea amable con las pequeñas cosas que vivimos y pisamos a diario.

Pues en esta ocasión nos encontramos con una polémica que seguro tendrá mucho sentido para los urbanistas, pero que para los ciudadanos no deja de ser una polémica absurda que además afecta a un elemento del que no tenemos muchos en Gandia y que, sobre todo teniendo en cuenta que somos una ciudad mediterránea, parece que debería ocupar más espacios en la ciudad, me refiero a las fuentes.

Esta fuente ha visto pasar por delante de ella muchas décadas y unas cuantas generaciones de gandienses, por su ubicación, en lo que en un tiempo fue el final de Gandia, frente a un instituto, en su día el laboral, que fue también toda una revolución para la ciudad ducal y porque ha sido además un claro ejemplo de la evolución de Gandia. De estar a las afueras de la ciudad a ocupar un importante espacio en el centro de la misma.

Eso sin hablar de cómo una vez más hemos asistido a la escenificación de un pulso político entre el gobierno formado por PSOE-Mes Gandia y Ciudadanos. Los dos primeros forman el actual gobierno de Gandia y el tercero aunque está oficialmente en la oposición, es quien sustenta al ejecutivo.

Palmer siempre nos ha dicho que cuando se trata de gestión están todos de acuerdo, pero que cuando se trata de ideología están en planos distintos, por eso se producen discrepancias importantes cuando se trata de temas ideológicos, pero todo apunta a que ésta no es una cuestión ideológica, sino más bien técnica, pese a lo cual la discrepancia se produce y de nuevo es el gobierno quien manda.

Será porque maneja mucho mejor las redes sociales, porque se ha comunicado mal la propuesta de Palmer o sencillamente porque los ciudadanos todavía tenemos muchos elementos sentimentales que nos atan a las cosas. Ver desaparecer una fuente tan querida como la de Cristo Rey no es algo que los ciudadanos acepten sin más por mucho que sea un paso necesario para hacer más transitable un espacio, más accesible y seguramente también más lógico. Atravesar la rotonda en lugar de rodearla era la idea planteada.

Quizás no se planteó de la mejor forma posible o puede que no estuviera lo suficientemente madura, pero, polémica aparte, en esta ocasión creo que ha imperado la lógica y ha permitido mantener la fuente y simplemente “adecentar” la plaza.


De trenes y paciencia

Escrito por ondanaranjacope 15-12-2017 en Editorial. Comentarios (0)


Esta semana, convocada por la ciudad de Oliva se ha organizado una nueva protesta porque pese a que legislatura tras legislatura desde hace más de 20 años los políticos nos prometen que va a venir el tren a la Safor, lo cierto es que los años pasan y el tren no llega nunca.
Desde un primer momento tuvimos claro que no era tarea fácil la de retornar el tren a la Safor, un tren que desapareció en 1974 y que desde el primer momento se prometió que “nada más se pueda” volveríamos a tener el tren.

Se que a muchos les puede parecer algo caprichoso, sobre todo en esta época en la que uno piensa más en otros tipos de transporte y en la que parece que con la globalización todo es mucho más fácil y rápido y en ese “todo” se debería incluir el transporte.

Pero nada más lejos de la realidad. No es fácil. Más de 20 años de reivindicación y tal y como se plantea en estos momentos, todo apunta a que serán más los años en los que tendremos que protestar y exigir para conseguir que se nos tenga en cuenta. Estos días recuerdo una convocatoria de Les Corts en la comarca de la Safor en la que el President de les Corts, el olivense Enric Morera invitó a los diputados a trasladarse de Valencia a Oliva en trasporte público, parecía una tontería, pero lo cierto es que era la forma más evidente de hacer ver a los políticos que lo que se pide es fundamental para una comarca que pretende ser pionera en muchos aspectos y que no lo puede ser por esta clara desventaja.

En aquella ocasión parecía que las dificultades de transporte habían sido evidentes y que con ello se conseguiría el compromiso real de los políticos para que los ciudadanos pudieran disfrutar de lo que otros disfrutan desde hace años, poder ir en transporte público entre al menos Gandia y Oliva de una forma cómoda y racional, pero a tenor de las últimas noticias que tenemos, todo apunta a que no va a ser así. Todo apunta a que una vez más, la excusa del dinero va a ser la utilizada por los gobiernos del Estado y la Generalitat para no cumplir con la Safor, para no ponernos el tren.

No es una cuestión de comodidad, ni siquiera es una cuestión de modernidad, es más bien una cuestión de igualdad y de preservación de derechos. La Safor no cuenta con un tren que se hace necesario para conectar algunas de las localidades con cierta eficiencia y comodidad, pero sobre todo es necesaria para conectar dos provincias como son Alicante y Valencia que comparten, entre otros, intereses turísticos y culturales.

No hay dinero, nos dicen, mientras vemos cómo se realizan inversiones y contrataciones en otras comarcas. Soy partidaria de que, en una comarca como la nuestra, no todos los pueblos pueden ni deben tener todos los servicios, creo que ya ha pasado la moda de tener piscinas cubiertas todos los municipios o canchas de tenis y fútbol con hierba artificial, ahora ya nos estamos acostumbrando a que cada pueblo puede ofrecer unos servicios mientras los ciudadanos nos podemos trasladar de unos pueblos a otros para disfrutar de los mismos racionalizando el gasto, pero esta teoría, que en principio es buena, falla cuando el transporte público falla estrepitosamente.

Creo que es fundamental que todos vayamos a la concentración de Oliva porque esa foto, con miles y miles de ciudadanos nos ayudará a que cuando nuestros políticos locales vayan a Valencia y a Madrid a pedir el tren, puedan poner cara a los ciudadanos que más que pedir, exigimos igualdad en derechos, inversiones y sobre todo en posibilidades de desarrollo, algo que nos daría el Tren.

Vamos de Feria

Escrito por ondanaranjacope 29-09-2017 en Editorial. Comentarios (0)


Llega un año más la Fira i Festes de Gandia, este año de nuevo adaptando las fiestas al fin de semana más cercano al 3 de octubre, con lo que la festividad local pasa del 3 al 2 de octubre, todo ello para propiciar que las fiestas puedan convertirse en un largo fin de semana y eso propicie la diversión de cuantos más gandienses mejor, y sobre todo, que el turismo y el comercio lo puedan aprovechar al máximo.

Este año la Fira sigue el mismo modelo que años anteriores, aunque es cierto que se recuperan algunas “tradiciones” por llamarlo de alguna manera, como la de tener un concierto central organizado por una empresa particular de un artista de reconocido prestigio o taquilla y que vuelve a ser de pago, con lo que el problema del aforo reducido se suaviza con el precio de las entradas.

Otra de las tradiciones que se recupera, si es que se había perdido es la de ir al teatro, este año son especialmente buscadas las entradas porque además de la calidad de los espectáculos programados, serán las últimas actuaciones en el Serrano, al menos durante este año porque el Ayuntamiento lo va a cerrar para prepararse de cara a la gestión pública del mismo ya que el contrato con la actual gestora finaliza y desde el consistorio no han querido mantener la gestión privada ni tampoco establecer una combinación de gestión mixta que permitiera que las puertas del teatro no se cerraran. Como ocurre siempre, las puertas sabemos cuándo se cierran, pero no tenemos certeza sobre cuando se volverán a abrir, lo que hace que se soliciten más las entradas.

Pero lo que se sigue manteniendo es el inicio de las fiestas con el Tio de la Porra, figura que ahora quieren apropiarse tantos municipios y de la que creo que lo importante no es ni siquiera de dónde es, sino la alegría que infunde en los más pequeños cuando oyen el retumbar de los tambores llegar a sus coles para anunciarles que las fiestas empiezan.

Vamos a volver a tener espectáculos de calle de reconocido prestigio y valía y como dice el concejal de cultura, Joan Muñoz, actividades diversas y para todos los gustos y públicos.

Yo les recomiendo, si tienen ocasión, que no se pierdan otra de las tradiciones de la Fira i Festes, la exposición de la Marquesa, que este año protagoniza Antoni Durà con sus cuadros dedicados a los útiles de pintor que le han acompañado durante toda una vida dedicada al arte.

Habrá mercadillos, chucherías, tenderetes varios y diversos, espacios gastronómicos, culturales, teatro de calle, música y sobre todo, este año se prevé que la climatología acompañe con buenas temperaturas y nos ayude a disfrutar de un largo fin de semana festivo en el que también tendremos atracciones de feria con ese inconfundible sonido de feriantes y el olor a manzanas de caramelo, algodón de azúcar y barquillos con mistela.

La Fira marca el inicio del curso, o lo que es lo mismo, el final del verano y del tiempo de descanso para volver al 100% a las obligaciones de cada uno, lo más pequeños vuelven al cole a jornada completa, los mayores todos ya incorporados al trabajo y los políticos, si este lío de Cataluña lo permite, volverán a iniciar su temporada con la vista ya puesta en las próximas elecciones pese a que estamos a mitad de legislatura.

En todo caso, dicen algunos que esta Fira tendrá algo más especial por ser la de la capitalidad cultural valenciana, aunque yo creo que será especial, como siempre lo es porque nos retrotrae a otras épocas, a otras edades y a otras prioridades.


CARMEN BERZOSA


De motor y motores

Escrito por ondanaranjacope 05-05-2017 en Editorial. Comentarios (0)



Llegamos a la sexta edición de la Feria del Motor de Gandia y lo cierto es que pese a que han pasado solo 6 años desde que se pusiera en marcha, envuelta en una agria polémica, la primera edición, parece que es un evento ya plenamente consolidado, necesario y demandado tanto por el sector como por la ciudadanía en general.

Se nos ha colado de rondón como uno de los eventos fundamentales en el calendario de la ciudad, pese a lo que sigue habiendo algunos que además de desconfiar del evento siguen buscándoles los peros como intentando encontrarle defectos y pegas que justifiquen que la feria se acorte, se cambie, se elimine.

Me resulta incomprensible este tipo de actitudes, sobre todo en una ciudad que asegura querer ser capital de comarca y avanzadilla en todos los ámbitos. Una ciudad de servicios, que tiene como sector fundamental el turístico pero que también apuesta por otros como el comercio y que gracias a esta feria no solo incrementa las ventas en comercio u hostelería, sino que es capaz de cerrar, en tres días, operaciones por importe de 5 millones de euros, que se dice pronto.

Hablando de cifras y preparación de la feria, ha habido alguna persona que me ha dicho: “no entiendo por qué tantas facilidades y tanto revuelo, al final los que ganan son los propietarios”. Si a la gente le llega esa imagen es que algo no estamos haciendo bien.

Sí, le he dicho, puede parecer que los únicos que ganan son los propietarios de los concesionarios que ven cómo se incrementan las ventas de vehículos, pero si te paras a mirar con un poco de detenimiento y analizas la situación, a lo mejor resulta que la gente que viene a comprarse un coche a Gandia porque se ahorra mucho dinero, a lo mejor aprovecha y entra en alguna de las tiendas del Centro Histórico y compra alguno de sus productos, se toma algo en alguna de las cafeterías o restaurantes, incluso decide celebrar la compra quedándose a pasar el fin de semana o yendo a disfrutar de nuestra playa y sus locales.

Pero además, creo que la Feria ha dejado muchos más beneficios y sobre todo mucho más duraderos, ya que desde que hace seis años se apostó por organizar esta feria, el número de concesionarios de vehículos ha aumentado en Gandia, con lo que se ha contratado más personal para poder atenderlo, sin contar con que el sector se ha tenido que profesionalizar más y por tanto se ha convertido en un punto más de atracción de la ciudad.

Me parece que la feria se está convirtiendo en algo importante, no solo por el volumen de ventas en un fin de semana, sino porque, hablando del sector, celebrándose tan solo unos días antes de la feria de Barcelona, que es una de las emblemáticas del sector, Gandia se va a adelantar a la hora de presentar algunos modelos, que no se han visto hasta este fin de semana. Eso significa que mucha gente vendrá sólo para poder conocer y avanzarse a las novedades y sobre todo, que empezamos a tener la entidad suficiente como para que las grandes marcas confíen en que se puede presentar sus últimos modelos aquí.

Y todo esto en una ciudad que está lanzando una apuesta por el turismo de congresos, que podría ser no solo de congresos sino también de ferias, y se podría explorar la posibilidad de realizar un calendario, no solo de eventos culturales, sino también comerciales o similar, que nos permita seguir aumentando la afluencia de público, y a ser posible, el número de negocio en la ciudad.

Y todo esto, sin hablar que en estas fechas, en las que tanto se habla de paro y empleo de calidad, gracias a que la Feria ha hecho despegar un sector que ha permanecido silente pero fiel a Gandia, se ha podido comprobar cómo también se ha aumentado la contratación, fija y estable, en el sector de motor de Gandia, algo que también debería hacernos pensar sobre a quién y cómo beneficia la Feria del Motor de Gandia.


CARMEN BERZOSA

De Semana Santa

Escrito por ondanaranjacope 07-04-2017 en Editorial. Comentarios (0)


Llega la Semana Santa, unas fechas que para todos tienen mucho significado, aunque no para todos tiene el mismo.

Para los cristianos son los días más importantes de todo el año ya que se rememora la pasión, muerte y resurrección de Cristo, o lo que es lo mismo, uno de los misterios que dan sentido a la fe cristiana. En estos tiempos que corren no es fácil reconocerse cristiano y mucho menos si se es responsable con la fe y por tanto se observan una serie de preceptos que, desde hace un tiempo, están muy mal vistos por la sociedad en general.

No está de moda ser religioso, o mejor dicho, no está de moda ser cristiano ni católico y reconocerlo públicamente. Si uno dice que sigue los preceptos de la Iglesia, automáticamente es tachado de “carca” o incluso de intransigente e intolerante, algo que no ocurre si uno se declara seguidor de otra doctrina o religión. Todo porque parece que seguimos teniendo una serie de complejos absurdos que nos hace renegar de algo que es tan esencial para el ser humano como la religión.

No voy a caer en lo fácil que sería comparar el respeto o temor que muchos tienen a determinadas religiones o creencias frente al desprecio que muestran por otras, pero sí por el necesario respeto que debemos tener y mostrar todos por aquellos que quieren vivir y mostrar sus creencias religiosas y también a los que no quieren hacerlo.

Todo esto viene provocado por lo que me parece es un falso sentido de progresismo que mezcla en un totus revolutus la religión con la iglesia el estado y la historia, bien o mal contada, que para algunos se ha convertido en su propio evangelio o incluso en la letanía que se repite constantemente.

No seré yo quien diga que la Iglesia no tiene sombras, o que es perfecta, porque no lo es, sobre todo porque está formada por seres humanos, que somos lo más imperfecto que existe, pero de ahí a convertirla en culpable de todos los males, media un abismo.

Con la llegada de la Semana Santa, muchos se alegran porque llegan los primeros días de vacaciones que además son el preludio de las vacaciones de verano, pero otros lo hacen porque además de esos días festivos, tienen la oportunidad de vivir públicamente su fe y de compartir con los demás sus creencias.

Otra cosa es que esto se convierta en cuestión de Estado. Creo que la religión es fundamental en la vida de las personas, pero en el ámbito privado, por eso no me parece bien la politización de los actos religiosos, tampoco los de la Semana Santa, por más que creo que esta celebración sí ha de ser apoyada por las instituciones, pero no por el carácter religioso que tienen, sino porque además del aspecto espiritual, cuenta con otros aspecto mucho más banales, que son fundamentales para el sostenimiento económico y cultural de sociedades como la de Gandia o La Safor.

No, no me parece bien que nuestros políticos presidan las procesiones por imperativo, tampoco que no lo hagan por la misma imposición, creo que cada uno ha de ser libre para decidir si quiere participar de un acto tan significativo como una procesión religiosa, pero eso sí, independientemente de dicha participación, creo que sí debería recibir todo el apoyo una celebración como esta porque forma parte de nuestra cultura y tradición viva y hay que preservarlo, además de recordar el importante carácter cultural que tiene y por supuesto, no podemos olvidar la importancia turística que tiene la Semana Santa.

Soy partidaria de que cada uno viva la Semana Santa como considere, en plena libertad, disfrutando de la procesión, participando de los oficios o acudiendo a la playa, pero que lo haga sin imposiciones. Ni creo que fuera bueno cuando se obligaba a la gente a ayunar, rezar y guardar preceptos, ni me parece positivo que ahora se intente “criminalizar” a nadie porque sea religioso y quiera vivirlo públicamente aprovechando la Semana Santa, así que elijan ustedes cómo hacerlo. Si deciden hacerlo dejándose llevar por la religiosidad de las fechas, bienvenidos a la Safor, porque tenemos las mejores representaciones y expresiones de la Semana Santa y si deciden vivirla disfrutando de las vacaciones, ningún lugar mejor que nuestra comarca donde podrán disfrutar de playa, montaña y espacios naturales. En todo caso, sea cual sea su elección, espero que decidan vivir la Semana Santa con nosotros.

¡Feliz Semana Santa a todos!