Abriéndose al mundo

Escrito por ondanaranjacope 27-01-2017 en Fitur. Comentarios (0)


Sin lugar a dudas una de las mejores oportunidades para abrirse al mundo es una feria turística como la de Madrid, FITUR. Un año más hemos estado allí y hemos visto la evolución y también la involución que algunos destinos presentan un año más.

Entre los que presentan una evolución, o al menos una imagen potente y renovada es Oliva. Ha sorprendido que se convocara una rueda de prensa y ver que no estaba dirigida, como suele ocurrir, a los medios locales, sino que la ofrecían los empresarios que apuestan por una realidad turística diferente en Oliva y que además se dirigían a un auditorio lleno en el que, salvo tres periodistas, el resto no eran de Oliva ni la Safor y eran representantes de medios especializados, además de turoperadores y agentes comercializadores a los que se les dio a conocer, de forma detallada, los encantos naturales de la ciudad y también las ofertas y propuestas empresariales y de ocio como deportes náuticos, la oferta hípica, las rutas ciclistas, además de la propuesta gastronómica de los establecimientos locales y las propuestas culturales que aportaba el propio consistorio.

No es habitual ver cómo los políticos dan un paso a un lado, para evitar acaparar la atención y pasan de forma discreta cuando se presenta una propuesta seria protagonizada por los empresarios que son los que arriesgan su capital y prestigio.

La verdad es que la impresión de este FITUR es que mientras los que se consideran como destinos imprescindibles se quedan en una presencia casi testimonial, donde se repite lo mismo de siempre o incluso se presentan menos propuestas que en otras ocasiones, Oliva ha sido capaz de conseguir centrar una buena parte de la atención de los profesionales que acuden a la feria, con una propuesta, si quieren modesta, pero seria y sobre todo apetecible y con visos de realidad y proyección de futuro. Por eso, aunque seguro que a muchos les va a molestar, permítanme que les diga que, desde la experiencia que proporciona el haber estado acudiendo a FITUR desde hace muchos más años de los que me gustaría reconocer, en esta ocasión, Oliva ha ganado la partida claramente en la promoción y oferta turística en Madrid.
Claro, que si hablamos de abrirnos, también he de reconocer que me ha parecido una buena medida, la de abrir definitivamente una barriada de Gandia hacia el río.

El Serpis, que tan importante ha sido durante tantos años, siglos diría yo, para Gandia, se había quedado olvidado y el barrio del Raval, uno de los más cercanos al río, se quedaba aislado porque le daba la espalda. Ahora, con las obras que va a conectar directamente la plaza del Raval con el parking del Serpis, la ciudad se abre, el barrio se abre y vuelve a mirar al río.

El proyecto es cierto que no es nuevo, todavía recuerdo cuando el propio Orengo presentaba la idea de una ciudad que mirara al río con aquella famosa laminación del Serpis, el proyecto que incluía una serie de zonas con agua permanente que permitiera recuperar flora y faunas acuáticas propias del río, con actividades para los ciudadanos y visitantes y con una ribera del Serpis que se convertiría en centro de actividad de la ciudad.

Han pasado unos años, unos cuantos, pero ahora parece que por fin el paseo que enlazaría el río con el Raval, va a ser una realidad antes de este verano.

Parece que esta vez sí lo vamos a ver pronto.