Blog de Onda Naranja Cope

Editorial semanal

Onda Naranja Cope 90.6FM (la Safor)

Un nuevo paseo que permite recuperar una plaza para el público

Escrito por ondanaranjacope 20-11-2015 en Editorial. Comentarios (0)

Han tenido que pasar muchos años para escuchar que, al fin, las callejuelas históricas del Raval, puedan tener además de su atractivo morisco una ventana abierta al río y recuperar una plaza abandonada y en desuso. Se trata de ese paseo, de ese puente, que permitirá a los viandantes pasar por debajo del arco de la iglesia de Sant Josep y poder continuar paseo en dirección a la plaza del Tirant. En la portada les ilustramos una imagen virtual de cómo quedará. Bienvenida sea esta obra tan reclamada por los vecinos y que, a buen seguro, utilizarán muchísimas personas. Y bienvenido sea ese criterio, a veces raro en algunas administraciones y sobre todo entre partidos sean del color que sean, de no cambiar o no destruir cualquier vestigio del pasado. Y este no debe servir de único ejemplo ni de botón de muestra sino que debería ser la tónica general.

Una obra que se programó en el Plan General de Ordenación Urbana de Gandia, el PGOU, en el año 1999, y que ahora, casi dieciséis años después será una realidad. Y lo será porque nadie ha dudado de ella aunque hayan pasado muchos años. La programó quien gobernaba en aquella época y la retomó el anterior ejecutivo (PP) tomándoselo en serio y llegando a licitar las obras por valor de 147.500 euros a una empresa de Gandia. Y también se lo tomó en serio, ese último empujoncito como le reconocía Emi Climent al Gobierno actual (PSOE-Més Gandia). Y ahí es donde radica el mérito de todos. Nadie ha reprochado nada respecto a los años que estaba ahí la obra parada, con el cartel anunciando una gran pasarela. Y para pasarela la de los vecinos que veían pasar el tiempo y no se construía. Ni se reprochó el haber dejado pasar el tiempo, ni se ha reprochado que las obras las haya licitado Arturo Torró, como tampoco se reprochará que las inaugure Diana Morant. Así de sencilla puede ser la política cuando se mira por los vecinos y no por el color.

No debemos olvidar tampoco que el camino no ha sido nada fácil, pues la obra o mejor dicho el proyecto se encontraba paralizado hace cinco años, desde 2009 por un problema de consenso entre los propietarios de los terrenos, según explicó la concejala y presidenta del distrito del Raval, Àngels Pérez. De hecho, la cuantía de la obra la pagarán los propietarios a través de cuotas urbanísticas. Eso unido a las obras previstas en los alrededores y que sufragará la Diputación, harán del Raval una mejor zona y con mayor calidad de vida.

Y en esta época donde las obras y mejoras en calles y barrios no es nada habitual verlas, será bueno también comprobar que arrancarán en breve espacio de tiempo, posiblemente antes de que las campanadas den por concluido este 2015. Lo mismo que será bueno saber que en poco más de dos meses, el nuevo paseo ha de estar concluido. Eso sí, habrá que aprender de los errores del pasado y no dejar que ocurra lo que sucedió con el pavimento del Prado o con la propia plaza del Tirant que, inaugurada a toda prisa, nunca fue utilizada ni tuvo vida.

Es hora de que los gandienses y aquellos que nos visitan puedan disfrutar de un magnífico paseo que una ambas zonas de la ciudad, y con ello, aquel huerto de los Jesuitas convertido a parking de conciertos de Feria para posteriormente albergar la plaza del Tirant, vuelva a recuperar la vida que nunca debió perder por desidia de algunos y por envidia de otros. El nuevo paseo del Raval, a caballo entre la pasarela colgante del Serpis y el Puente Viejo de Oliva, dará otra dimensión, otro aire a este barrio que unido a la peatonalización de otras zonas y la recuperación de las calles de la zona de Sant Enric, permitirá dejar de creer que el Raval finalizaba antes de cruzar el Serpis.

Así pues, enhorabuena por un proyecto calificado de cirugía urbana que une a vecinos y no enfrenta a gente, lo pensara quien lo pensara y lo hiciera o no quien lo hiciera. Gandia recupera así una plaza y un nuevo paseo que será la envidia de muchos.

MIGUEL PÉREZ


Pagar por circular y además pagar por aparcar

Escrito por ondanaranjacope 06-11-2015 en Editorial. Comentarios (0)

La noticia del nuevo parque en el recinto ferial ha desatado todo tipo de comentarios. Cierto es que necesita un buen lavado de cara el recinto en cuestión pero no es menos cierto que, cumple eso que llaman punto de descongestión de aparcamientos. Hay que apostar por la movilidad sostenible, por el transporte público, por todo lo que se quiera, pero a la hora de la verdad la realidad es bien distinta. Este punto servía para que centenares de trabajadores, de potenciales clientes, de personas que acuden para realizar gestiones en el centro histórico de Gandia, pudieran aparcar. Los hay que vienen de otros municipios de la comarca a trabajar a Gandia y necesitan de espacios como ese. Solo hay que echar una mirada al aparcamiento de la Ermita de Las Ánimas, junto al Gregori Maians, o el mismo frente al polideportivo, para saber cómo anda Gandia de plazas de aparcamiento. Y eso es una realidad. No de ahora ni de antes, sino de siempre. O al menos, desde que comenzó la fiebre de la peatonalización de calles y la adquisición de, al menos, dos coches por vivienda.

Hurtar estas plazas de aparcamiento al ya de por sí sufrido contribuyente ha motivado que algunos vean una maniobra para reactivar los aparcamientos subterráneos del Serpis y del Prado. Habría que ver qué decían aquellos informes para vendernos a todos que Gandia necesita de miles de plazas subterráneas de pago, pues pónganse a contar las plazas del Serpis, Prado y República ampliadas hasta la Elíptica. Y para colmo, no hay que olvidar que los dichosos aparcamientos subterráneos nos estaban arrancando 1,5 millones de euros (500.000 euros/año por aparcamiento) bajo la excusa de que había que reequilibrar las pérdidas. Y se vuelve  a tropezar con la misma piedra. Increíble que un ayuntamiento se comprometa a pagar una cantidad fija a un negocio privado para garantizar su viabilidad. Y de esto ya hace muchos años. No puede ser, o no debería ser, que siempre lo pague el mismo, el ciudadano, aparque o no aparque su vehículo.

Tampoco hay que perder de vista que la zona verde, la del parque y lago en forma de pato, que durante años ha estado semi oculta no ha tenido mucho éxito entre los ciudadanos. No suelen cruzar la pasarela para disfrutar de un parque oculto, salvo quienes lo utilizaban para ducharse o refrescarse en verano. Incluso en la Feria se instala allí el Parc de la Festa, por tanto, el césped y sus alrededores digamos que no han importado mucho. Bien es cierto que hay que concienciar a la gente y bienvenidas sean las zonas verdes, sobre todo en lugares masificados por el hormigón. Pero un nuevo parque en la otra parte de la ciudad y en estos momentos, y suprimiendo zonas de aparcamiento, no es lo que más necesitan los ciudadanos. O al menos, esa es la opinión de la mayoría que ha respondido a la encuesta de Cope-Onda Naranja.

Tendrán parte de razón quienes creen y quieren adecentar esa entrada a la ciudad que dicen que no es digna para una capital. Pues habría que haberlo pensado antes, pues entre ofertas de servicios nocturnos y un polígono industrial con naves pegado al recinto ferial, discotecas y pubs, mucho me temo que se pueda adecentar. Solo lavarle la cara. Se le podrá poner verde, pero siempre será, la otra parte de la ciudad.

Así pues, el parque-parquing de la discordia, gusta a pocos y enfada a muchos. Lo mismo pasó con otros temas de ciudad y luego se arrepintieron. Mejor sería que, antes de anunciar un nuevo parque no se le diga al vecino que no aparque. Primero soluciones y después abordar el problema. Pero en política, mal que nos pese, casi siempre es al revés.

MIGUEL PÉREZ