Blog de Onda Naranja Cope

Editorial semanal

Onda Naranja Cope 90.6FM (la Safor)

De carreras

Escrito por ondanaranjacope 24-04-2015 en Editorial. Comentarios (0)

Es lo que tiene la proximidad de las elecciones, a todos los que se presentan a las mismas le entran las prisas y van a la carrera por todas partes. Prisas por inaugurar, prisas por criticar, prisas por reunirse, prisas por hacer propuestas y promesas, prisas, prisas, prisas.

Es como si por la llegada de las elecciones a todos los ciudadanos y potenciales electores se nos hubiera olvidado todo lo que ha ocurrido durante los cuatro años transcurridos desde las anteriores elecciones.

Puedo entender que a los partidos que no gobiernan y se presentan a las eleccines con la intención de hacerlo, les molesten las inauguraciones, incluso que no les parezca bien que se realicen excesivas visitas a las obras o proyectos, pero creo que esta manía persecutoria se excede cuando también se pide que se cese en la asistencia a reuniones, pese a que estas reuniones sean para intentar encontrar soluciones a problemas como el generado en la barriada de Rois de Corella por el cierre del Hospital. Es como si por la ausencia a dichas reuniones los electores dejáramos de tener problemas o los mismos se quedaran paralizados hasta que pasen las elecines.

Entiendo que para muchos pueda parece que se trata de una acción electoralista, sobre todo si se tratara de reuniones convocadas por el gobierno y en las que no se aborda de cara el problema, pero cuando son reuniones convocadas por los vecinos y sector afectado y además es una más de las que se ha venido manteniendo durante los últimos meses, sinceramente no lo puedo entender.

Es como si ahora también los partidos políticos, los que tienen menos recursos por ser nuevos en estas lides y haber llegado al proceso electoral a última hora y casi de milagro, se quejara y pidiera que se prohibieran las reuniones sectoriales, vecinales y continuadas que los diferentes partidos, sobre todo los más consolidados, están realizando desde hace ya muchas semanas con colectivos diferentes, algunos de ellos mayoritarios y otros que se circunscriben a una o varias comunidades de vecinos.

Ya sé que hecha la ley, hecha la trampa, pero creo que deberíamos tener y aplicar un poco de sentido común a todas estas cosas. Por ejemplo, me parece que sería absurdo, por no ir más allá, si por el mero hecho de estar en precampaña electoral se paralizara absolutamente todo, que no se pudieran firmar convenios, decretos, ayudas, proyectos, etc. Sobre todo aquellos en los que se está trabajando desde hace meses, como el que recogía la prensa esta semana y habla de la autorización del Ministerio para que se liciten las obras del paseo del espigó norte de Gandia con un importe de 1.6 millones de euros que aporta la entidad ministerial. Obras que han visto cómo se esperaba su realización durante casi un año y que ahora, se vieran de nuevo paralizadas porque estamos en periodo de pre campaña.

Que por otro lado, hay que recordar que en muchos casos y para muchos partidos, la pre campaña ha durado ya cuatro años, porque no ha perdido la oportunidad, y cuando no la había la ha pintado, para criticar, entorpecer e impedir, dentro de lo posible, la acción del gobierno, porque no están de acuerdo con la misma bien por ser de ideología diametralmente opuesta, bien por querer abonar el camino de la crítica electoral de “no han hecho nada”.

Esta es la parte que menos me gusta de la política y de los políticos, pero parece, al menos a tenor de las anteriores elecciones, que algo de razón han de tener los políticos, cuando los electores y ciudadanos, en lugar de pedirles sentido común y sobre todo sentido de ciudad, les premian las estratagemas electorales con el voto. Será que yo no lo entiendo.


CARMEN BERZOSA


Cuestión de previsión

Escrito por ondanaranjacope 17-04-2015 en Editorial. Comentarios (0)

Esta semana se ha realizado el traslado, parece que definitivo, del Hospital Comarcal. Vamos, del viejo al nuevo. Un traslado lleno de polémica, que sinceramente me parece una polémica interesada y política dado que hace muchos meses que sabiamos la fecha en la que se tenía que hacer el traslado. Ha sido paulatino, para que todos nos acostumbrásemos a las nuevas infraestructuras, con contrataciones nuevas, con los beneficios que supone la nueva infraestructura y también con los inconvenientes, entre otras cosas porque todos, y me refiero tanto a trabajadores como a usuarios, todos, nos tenemos que acostumbrar a las novedades.

El traslado seguramente no ha sido perfecto, la adaptación al nuevo sistema, a los nuevos equipos, a las nuevas infraestructuras, seguro que necesitarán de un tiempo, pero creo sinceramente que es cuestión de un poco de paciencia, tiempo y sobre todo voluntad para que todo mejore y funcione. Incluso la escasez de aparcamiento, dado que está muy próxima la apertura del nuevo parking y las zonas adyacentes. Eso sí, será necesaria la adaptación, porque no olvidemos que se ha cambiado la infraestructura y la aparatología, pero no cambian ni el personal ni los enfermos, por tanto todos deberemos hacer un esfuerzo.

Claro que hay cosas que creo que debemos remarcar. La infraestructura no es ni lo perfecta que algunos la pintan ni lo nefasta que otros denuncian, pero sí parece que ha habido improvisación en algunos aspectos, y no me refiero ya al nuevo hospital, que creo se ha previsto más o menos lo más importante, sino a la antigua. Vamos, al antiguo hospital y sobre todo a los pequeños comercios que proliferaban en torno al Hospital y que ahora se han quedado sin clientela y viéndolas venir, como se suele decir.

Sí, es cierto, son establecimientos privados que sabían desde hace casi ocho años que antes o después el hospital se cerraba y pasa como con los comercios de la Playa que han visto cómo el cliente ha dejado de venir, se han tenido que buscar “la vida” de otra manera. Estos comerciantes han tenido tiempo y avisos suficientes para mirar cada  uno por sí mismo, pero también es cierto que me parece más que legitimo que pidan a la administración, en concreto al departamento de comercio que se preocupe por sus intereses, que busque medidas paliativas para la crisis que se les viene encima y que lo haga con rapidez.

Sí, es cierto que el gobierno municipal ha buscado un proyecto singular para el antiguo hospital para cuando sea cedido, pero creo que es una cuestión de acción comercial directa. De campañas que se debían haber desarrollado desde la asociación, desde el departamento de comercio o desde ambos de forma conjunta para evitar que ahora se note el batacazo comercial en la zona del hospital.

Con un poco de previsión, no sé si se hubiera evitado el bajón comercial, pero seguramente se habría podido paliar en una gran medida, y no esperar al desespero de los comercios que ven cómo han pasado de tener sus establecimientos repletos a ver cómo se pasa el día sin tener clientes a los que atender.

Dicen los expertos que es una cuestión de tiempo y redistribución, que la barriada tiene población suficiente para mantener el comercio en la zona, pero que hace falta un cambio de hábito, y ahí sí se debería haber actuado con antelación, porque ahora, para cambiar los hábitos, se necesita un tiempo. Tiempo que se podría haber acortado si las campañas se hubieran previsto y puesto en marcha con anterioridad y no se hubiera esperado a mantener reuniones y diseñar las acciones a llevar a cabo a partir del cierre y casi in extremis.

Esperemos que lleguen a tiempo.


CARMEN BERZOSA


Preparados, listos,...

Escrito por ondanaranjacope 10-04-2015 en Editorial. Comentarios (0)

Parece que estemos preparándonos para una carrera, que sinceramente a algunos nos parece maratoniana, sobre todo porque aunque se supone que la campaña electoral dura 15 días, lo cierto es que desde hace un tiempo las campañas duran, no meses, sino años. A esto han contribuido de forma importante las nuevas formas de comunicación, como las redes sociales, donde a través de perfiles falsos o incluso de políticos y alcaldables, los hay que han estado haciendo campaña durante toda la legislatura.

Ahora, cuando estamos pendientes de las listas electorales, las sorpresas que se pueden dar en algunos partidos, lo cierto es que la incertidumbre más grande la genera el saber cuantas formaciones políticas van a poder llegar a las elecciones. Algunas porque su constitución es tan reciente que necesitan recoger firmas, una importante cantidad de firmas, para poder presentarse a los comicios y otras porque pese a que sí tienen la autorización de la Junta Electoral y de las centrales de sus siglas, empiezan esta recta final de la carrera electoral con tanto ajetreo y premura que se han levantado ampollas en las filas internas del partido y no se sabe si llegarán a presentar una candidatura definitiva.

Claro que de esos comentarios y corrillos tampoco escapan los partidos mayoritarios, algunos porque en sus filas hay casi más independientes de personas del partido y otros porque no han presentado todavía sus candidaturas y algunos lo achacan a la dificultad para encontrar quién quiera ir en sus filas.
Sea por lo que sea, lo cierto es que la rumorología es la que triunfa estos días en todos los mentideros políticos y en muchas de las tertulias no políticas. Claro, que otra de las carreras que parece está llegando a su fin, y esta no tiene que ver con la política, es la del traslado del hospital Francisco de Borja, de su sede en el Paseo Germanía, que ha cumplido ya más de 40 años, a la nueva sede en el polígono Sancho Llop.

Ha tenido retrasos, imprevistos, ha sido escalonada, parecía que no iba a llegar, pero lo cierto es que este próximo fin de semana se va a “echar el cierre” a la antigua instalación y se va a poner en marcha de forma definitiva la nueva. Eso sí, una puesta en marcha que ya se ha llevado a cabo en muchas áreas durante las últimas semanas dado que desde el 16 de marzo se están atendiendo consultas externas en el nuevo Hospital, pero a pesar de ello, parecía que no estaba en marcha hasta ahora que estarán allí todos los servicios.

Muchas han sido las bromas que se han realizado sobre el traslado del Hospital y muchas las dudas que se han generado sobre el servicio que va a prestar, sobre todo porque hay quien olvidandose de que se trata un servicio público de todos y para todos, ha dedicado comentarios y semanas a asegurar que las puertas eran pequeñas, que las camas no cabían, que el contenido estaba obsoleto o que el servicio no iba a funcionar. Pero esos comentarios tienen un corto recorrido, porque antes o después de este fin de semana unos y otros tendremos oportunidad de visitar el Hospital y comprobar la diferencia entre esta nueva infraestructura y la que ahora se cierra. Una diferencia necesaria dada la poca inversión realizada en la antigua instalación durante muchos años.

Eso sí, estoy segura que en el momento en que el personal se recicle y adapte, el Hospital funcionará más y mejor, pero sería injusto cerrar el antiguo Hospital sin recordar cómo hace 40 años era una infraestructura envidiable y envidiada, ejemplo que siguieron otras ciudades, edificio que ha dado un magnífico servicio a la comarca y que ahora da una cierta pena ver cómo lo van a cerrar sin que sepamos qué van a hacer en él. Tendremos que esperar para ver su destino final.


CARMEN BERZOSA